Un momento sublime

La delicia de estar vivo

Mis gafas aquel día

Estoy oyendo el agua a lo lejos, veo una suave colina verde cerca al lago, es apacible, quiero un buen lugar para relajarme, me adentro en el jardín y me echo. Pero no me gusta el lugar, no puedo ver el agua, unos juncos me lo impiden. Me levanto perezoso y camino unos cuantos pasos, vuelvo y pruebo, tampoco es el lugar…no me siento impaciente, me levanto tranquilo y camino unos cuantos metros más. Por tercera vez me echo y …estoy satisfecho: veo el lago, y la colina tiene pasto suave, huele a hierbas frescas y está tibia.

Me quito las gafas y miro al horizonte: ¡La madre! pienso para mí, sí que estoy ciego. Las dejo sobre el suave césped y me pongo los audífonos uno por uno. Avanzo a la velocidad de la suave pereza, pongo play y… ¡qué gran canción! Me echo boca arriba y veo en el cielo perfecto un avión que pasa a la distancia justa para verlo bien y oirlo a lo lejos. Cierro los ojos, siento el suave sol tostando un lado de mi cara, lo disfruto, me dejo llevar por la agradable sensación. Un tiempo más adelante siento que se baja la temperatura, pienso que viene una tormenta y abro uno de mis ojos y sigo viendo el cielo azul hermoso. Veo dos nubes en forma de bolas perezosas … ¡que agradable!, huele bien, se siente el agua fresca y los niños ríen a lo lejos. Estoy echado sobre mi chaqueta, el sol se siente muy suave y el viento me acaricia la cara ligeramente. Parece que es la naturaleza la que me toca con sus dedos invisibles ¡Si estuviera solo! Pienso que estaría completamente desnudo…qué delicia. La guitarra en mi cabeza suena cada vez mejor. Qué buen grupo oigo. Por algo son muy reconocidos. Agradezco mucho que mi oído derecho ya no este tapado –lo estuvo antes. Se acaba la canción y le sigue otra igualmente estupenda. Siento el viento otra vez, el sol, el cielo azul, las nubes perezosas. Me volteó y veo la selva de pasto al frente de mis ojos. Una hormiga pequeña como la cabeza de un alfiler esta quieta acariciando sus patas… no hay ansiedad, no hay hora, no hay que llegar, no me estan esperando, no pienso, solo siento y disfruto. El momento está tan sublime que hasta los más pequeños animales lo disfrutan a plenitud … Que delicia de instante vivido, no pagué, no me cobraron… El aire, las sensaciones, todo esta incluido en el paquete de la vida.

Que delicia estar vivo.

MAED

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